Para puestos en ferias, mercados y salones
Un puesto lleno deja de vender. Con el QR, la gente ve tu catálogo completo en su idioma, pide y paga desde su móvil — tú solo entregas y atiendes al siguiente.
El problema del puesto
Una feria concentra un mes de clientes en un fin de semana. Cuando el pasillo se llena, estás enseñando tallas, respondiendo las mismas tres preguntas y cobrando — todo a la vez. Quien no consigue acercarse a la mesa se va al puesto de al lado.
El «luego vuelvo» casi nunca vuelve. En un salón, la mitad de los visitantes mira en otro idioma: quien no puede preguntar por una talla o un precio deja la pieza en silencio. Y el datáfono — alquilado para el finde, sin batería a mediodía — es una cosa más que falla justo en la hora punta.
PassLocal convierte el propio gentío en tu cola. La gente ve el catálogo completo desde el móvil — cada talla, cada color, cada precio, en su idioma —, paga online y se acerca solo a recoger. Tu mesa sigue vendiendo aunque nadie llegue a tocarla.
En el puesto
En el frente de la mesa, en la lona, en el expositor — donde caen las miradas. Un adhesivo es toda la instalación; imprímelo tú o pide uno resistente a la intemperie.
Escanean, ven el catálogo completo en su idioma — hay 14 —, eligen talla o color y pagan online. Nada que instalar; hecho para cargar rápido aunque la red del recinto esté saturada.
Tu propio móvil muestra los pedidos según llegan — sin aparatos extra en el puesto. Aceptas con un toque.
Marca un pedido como listo y el comprador recibe una notificación con su código. Recoge cuando afloja el gentío — nada se queda vendido y sin recoger por despiste.
Lo que cuesta
Una lámina de 18,00 € pagada online: nuestra comisión es 0,18 € — el 1% del subtotal. La tarifa estándar de Stripe para tarjetas del EEE (ahora mismo 1,5% + 0,25 €) se lleva 0,52 €, así que 17,30 € llegan a tu cuenta de Stripe. Lo que te pagan en el propio puesto no lleva comisión.
El dinero llega directo a tu cuenta de Stripe — nunca retenemos tus fondos. Los pagos salen según el calendario de Stripe, normalmente a diario.
La noche antes de la feria
Un solo campo. Todo lo demás puede esperar a tener las cajas embaladas.
Una hoja de precios, una hoja de cálculo, hasta las etiquetas de la mesa — los artículos, precios y categorías llegan listos para editar, traducidos a 14 idiomas automáticamente. Las tallas y colores se convierten en opciones que elige el comprador.
Configuración guiada. La verificación de identidad de Stripe suele tardar minutos, a veces hasta un día — hazla antes del evento, no en la puerta.
PNG, SVG o PDF hoy mismo — o pide un adhesivo resistente a la intemperie, con envío a toda la UE.
Montar el catálogo, verlo como visitante e imprimir el QR no requieren configurar pagos. Recibir pedidos en vivo empieza al conectar Stripe — ese es el único requisito.
En el recinto
Este otoño llevamos PassLocal a sus primeras ferias y mercados en Barcelona. Cuando los primeros puestos hayan vendido fines de semana reales con él, sus números estarán aquí — medidos, no inventados.
Preguntas de feriante
Sí — con productos funciona como un catálogo. Las tallas, colores y formatos son opciones que elige el comprador, y lo específico de comida, como los alérgenos, no aparece. Un artículo, todas sus variantes, una sola ficha.
No. Los compradores piden con sus propios datos móviles y tú ves los pedidos en cualquier móvil con navegador. No hay lector que cargar ni emparejar — y la página está hecha para cargar rápido aunque la red del recinto vaya saturada.
No. El código va ligado a tu puesto, no al recinto. El mismo adhesivo sirve en cualquier feria; abres y cierras los pedidos desde el móvil.
Paga en el puesto y ya está. El pedido sigue en tu pantalla — una tarjeta rechazada nunca pierde la venta.
Solo si tú quieres. Abre y cierra los pedidos con un interruptor. Cerrado, el QR lo dice con educación.
Los pagos online llegan a tu cuenta de Stripe y salen según su calendario — normalmente a diario. Nunca retenemos tus fondos.
Sin contratos. Si no se gana su sitio en la próxima feria, despegas el adhesivo y ya.